martes, 29 de julio de 2008

Huida hacia el sur, de Slawomir Mrozek

En Huida hacia el sur un antropoide simpático y erudito—llamado, seguramente no por casualidad, Godot—recorre Polonia en compañía de tres adolescentes. Caricaturizando la novela juvenil de aventuras y añadiendo dibujos de su propia mano, Mrozek, el más satíricó, ácido e irreverente escritor polaco, consigue una versión rústica y disparatada del tebeo, género tan popular como inaccesible en la Polonia comunista (y ahora catolicona).
Y si la forma rehace de manera cómica su modelo, el propio relato no duda en ridiculizar la pseudoindustrialización, los planes quinquenales, los esnobismos literarios, los provincianismos mezquinos, los pequeños sueños de gran mundo y de evasión que predominaban en aquel país convertido al capitalismo católico.
Huida hacia el sur es uno de las primeras novelas de Mrozek, en la que se le encuentra ya de cuerpo entero: divertidísimo, inteligente y, por encima de todo, singular.