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jueves, 6 de agosto de 2009

La vía del tarot, de Alejandro Jodorowsky

Jodorowsky es un personaje que me encanta; como escritor y como personalidad. Sería capaz de venderle hielo a un esquimal.
¿Qué decir de un judio hijo de rusos exiliados, chileno exiliado, que se va a Francia y vive de los fracneses como guionista de Comic? Tiene que ser un genio.
Y además, en su curriculum hizo pareja artística con Moebius, ademásd e teatral con Arrabal y Topor.
Un lujo, ¿no?
Alejandro Jodorowsky escribió con su mujer, Marianne Costa, este libro para descifrar el Tarot, "LA vía del tarot", que el escritor interpreta desde hace más 50 años y que define como un libro en forma de cartas, el más importante de la cultura occidental. Tanto que, dice, debería estudiarse en las universidades.
He visto echar las cartas aAlejandro y aunque no diga nada la gente sale fascinada.
Siruela publicó 'La vía del Tarot' junto con 'Yo, el Tarot', una colección de poemas sobre los 22 arcanos mayores.
Sus lecturas del tarot son un "instrumento terapéutico", o un acto de psicomagia, según cada uno lo entienda. Jodorowsky lee el Tarot gratis a quien se lo pide todos los miércoles en un café de París, desde hace más 30 años. Pero no adivina el futuro, sino que muestra las "zonas erroneas" de su interlocutor.
Jodorowsky cree que el Tarot ayuda a desarrollar la conciencia y a vivir y comprenderse mejor, es un apoyo al autoconocimiento psicológico. Así pues, es una obra para leer con un cierto distanciamiento, divertida, interesante, y que se puede leer con placer, incluso para quienes no tenemos ideas metafísicas y no creemos en nada que no sea racional. Y es bonito.

jueves, 12 de febrero de 2009

El gato negro, de Poe

Uno de los grandes maestroas de la literatura de terror, Edgar Allan Poe (1809 - 1849), de cuyo nacimiento se cumplen ahora doscientos años, propició, en opinión de H.P. Lovecraft, «un amanecer literario que afectó no sólo a la historia del cuento fantástico, sino a la del relato corto en general, modelando indirectamente las tendencias y el rumbo de una gran escuela estética europea».
Generaciones de lectores han disfrutado, y se han estremecido, con relatos como El corazón delator, El retrato oval, El pozo y el péndulo, Hop-Frog, La máscara de la muerte roja, y tantos otros, verdaderas piezas maestras del relato de terror.
La presente edición de al editorial Valdemar, que está muy bien, reúne trece de sus mejores historias, enriquecidas por las ilustraciones de otros trece artistas plásticos contemporáneos, que han aportado su personal visión para este homenaje.

domingo, 31 de agosto de 2008

Manuscrito encontrado en Zaragoza, de Jan Potocki

Jan Potocki nació en 1761 en el castillo de Pikow (Polonia) y fue un hombre ilustrado hasta la erudición, demócrata, progresista, etnógrafo, viajero y aventurero, acabó sus días en 1815, suicidándose en su biblioteca con una bala de plata que él mismo había pulido pacientemente. Manuscrito encontrado en Zaragoza es una de las obras más legendarias y emblemáticas de la literatura fantástica, que Valdemar presenta en traducción íntegra en castellano, incluyendo su extensa segunda parte. De estructura laberíntica, narrada al modo de los decamerones, la obra transcribe el manuscrito hallado por un oficial de las tropas napoleónicas en Zaragoza, y cuenta las peripecias y viajes del noble caballero Alfonso Van Worden, episodios vividos o referidos sobre «bandidos, almas en pena y adictos a la Cábala», en una visión pintoresca, fantástica y prerromántica de la España profunda del siglo XVIII, llena de inolvidables historias de aparecidos, cabalistas, ventas encantadas o leyendas moriscas, traspasada de un aire picaresco deudor de la tradición española.
Construida según la técnica del relato enmarcado, con historias dentro de historias que se ramifican y entremezclan, al modo de Los cuentos de Canterbury, el Decamerón o Las mil y una noches. Comenzada en 1797, fue publicada sucesivamente en dos partes, y el autor trabajó en ella hasta completarla poco antes de su suicidio.
La primera parte del libro, publicada en San Petersburgo, en los años 1804 y 1805, en edición muy limitada, es un relato fantástico, pródigo en prodigios (aunque casi todos ellos acaban recibiendo una explicación racional).
Estructurada en
Jornadas y ambientada en torno a 1715, su protagonista, Alfonso van Worden, es un oficial de la Guardia Valona que atraviesa Sierra Morena en dirección a Madrid, donde entrará como capitán al servicio de Felipe V.
En el camino, topa con todo tipo de personajes extraordinarios:
gitanos, princesas moras, ladrones, endemoniados, miembros de la Inquisición, cabalistas e incluso Ahasvero, el Judío Errante, todos ellos cuentas sus envolventes historias en torno a míticos lugares como la Venta Quemada, la Posada de los Alcornoques, o las orillas del Guadalquivir en Sierra Morena. A veces no les basta una sola jornada: el autor mezcla dos historias, las alterna y ambas avanzan con gran fuerza durante varios episodios.
Se trata de una estructura laberíntica constante, de clima sorprendente. En la primera jornada, asistimos a una levísima escena lésbica entre dos hermanas, Emina y Zubeida, capaces de compartir «un marido para las dos» y de amar a un cristiano, y asistimos a un hecho inesperado: Alfonso goza del amor, duerme profundamente y amanece entre los dos ahorcados: Los hermanos Soto.
Todos estos personajes y sus historias van tejiendo en torno a Van Worden una compleja red de engaños, que ponen a prueba su temple y cordura. Finalmente, Van Worden descubre que cuantos le rodean están al servicio de un misterioso personaje, el
jeque de los Gomélez, que ha decidido someterle a una compleja prueba iniciática.
Segunda parte
La segunda parte de la obra, Avadoro (una historia española), vio la luz en
1813, en París y de la mano del editor Gide Fils. Los elementos fantásticos se atenúan en favor de intrigas cortesanas y amorosas, y reproducía algunos capítulos ya publicados en la primera parte.

viernes, 22 de agosto de 2008

Las canciones de Bilitis, de Pierre Louÿs

Las canciones de Bilitis, que se publican junto a Las canciones secretas de Bilitis, aparecidas posteriormente y nunca traducidas hasta ahora en España, tienen marcadas influencias de los poetas griegos, los latinos, del Cantar de los cantares bíblico y de poetas árabes como Al-Nafzawi, autor de El jardín perfumado (1535).
En el prefacio, Louÿs traza la biografía de la poeta griega en tres etapas de su vida: los amores de la pasión adolescente, la madurez vital y el descubrimiento del amor lésbico, y su existencia como cortesana que soporta la decadencia de la edad. El conjunto de poemas en prosa que conforma el texto principal tiene su eje central en la vida amorosa de la poeta y se lee como una novela biográfica con un alto componente erótico.
Pierre Louÿs (1870-1925), fue un clásico en un sentido amplio del término y un gran enamorado de las mujeres.